lunes, 7 de mayo de 2012

A Lanata. Ni Lanada, ni Sanata. Lanata


Voy a empezar estas líneas de la misma manera que lo hizo mi NO tan querido Elio Rossi y te voy a decir: gordo, dos puntos. Así que aquí va…

Gordo: Vivís en Argentina, en el 2012 para que te ubiques temporalmente. Acá no decimos “fuck you”, decimos “chupala”, “la tenés adentro” o “L.T.A.”. La expresión que con pose “rock and popera” usás para abrir tu programa (infomercial diría yo) de los domingos se dejó de utilizar el 21 de diciembre de 2001, con el fin de nuestros noventas.
“Fuck you” se decía allá por el 90 y pico, cuando hasta los insultos eran cipayos. La gente como yo, que alguna vez dijo “fuck you”, se dio cuenta de que acá se putea en criollo. Por eso miro raro a los que escriben “WTF”. Por eso no te miro a vos.


Muchos se preguntan “qué le pasó” a Lanata. Yo no. No me interesa. Siempre fuiste un tipo que construyo desde el odio (de ahí tu “fuck you”), desde el show.
Lo hacés desde tus tiempos de “Día D”, cuando tiradote sobre una letra fumabas como escuerzo (antes era “cool” ¿no?) y repartías declaraciones juradas al tiempo que alertabas sobre el “riesgo país”. Jugabas para la tribuna con tus denuncias (válidas por qué no, pero harto tribuneras). Eras (y sos por lo poco que vi) la versión mediática y periodística del “pan y circo”, esa expresión que ciertos sectores usan para desprestigiar, desmerecer y despreciar la voluntad del 54% de argentinos mayores de 18 años.
No, a mí no me pagan por esto gordo. Lo hago porque me gusta, lo hago porque adhiero, lo hago porque quiero. Yo no caigo en los falsos binomios que se sostienen desde ambos bandos según los cuales el que piensa distinto está comprado o hipnotizado y el que piensa como yo es un iluminado.
Es entonces, que estoy convencida que siempre pensaste igual. Pero claro, vos no sos periodista, vos sos productor de televisión, entonces entrás en un “vale todo” del que no vas a poder salir ileso. ¿Será por eso, y no por el cigarro, que estás mal de salud? Claro, vos te reís de la diálisis, pero hay gente que no. Tratá, aunque sea por tus colegas de tratamiento, de no tener tanto odio dentro (¿no te harás diálisis para eso?). Empezá a construir crítica desde otro lado, tanto veneno te va a matar, y yo no le deseo la muerte a nadie. Eso que me la hacés bien difícil.

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